Punta Carretas es un punto geográfico sobresaliente y de algún modo aislado en el perfil de la costa montevideana, que cuenta con un faro cuya construcción precedió a la urbanización de la zona; de allí también que parte de su historia y su mística le vengan del mar.
Originalmente se le conocía como Punta Brava, ya que la punta se alarga bajo el agua y provocó varios naufragios.

Algunas de las construcciones que lo identifican son:
El faro de Punta Carretas, construido en 1876.
La Iglesia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, construida entre 1917 y 1927.
La Penitenciaría de Punta Carretas se inauguró en 1915 y fue cerrada en 1986. En 1991 comenzó el reciclaje y remodelación del inmueble. La antigua Penitenciaría abrió sus puertas como el Punta Carretas Shopping Center, en 1994.

Frente al rocoso mar se encuentra la que fue la casa de verano de Juan Zorrilla de San Martín, el poeta de la Patria, desde donde describía el paisaje:
“… muy cerca de mi casa en el pequeño promontorio de Punta Brava, casi aislado, sobre cuyas rocas acantiladas se yergue muy graciosa la redonda torrecilla del faro, con su linterna amiga, algunas rocas negras, continuación submarina de la punta, salen del agua a alguna distancia, y a ellas se llegan las espumas y las gaviotas”.
Desde 1943, la misma abrió sus puertas como museo Zorrilla.
El nombre de la calle "Tabaré" se refiere al libro más famoso de Juan Zorrila de San Martín.
En la casa se mantiene intacto el taller de su hijo, el escultor José Luis Zorrilla de San Martín.

En 1919, Alfredo González inauguró el bar Tabaré, un fiel representante de un tipo de comercio que se expandió en la primera mitad del siglo XX. Las esquinas de los barrios vieron crecer negocios contiguos a la casa de sus propietarios, donde almacén y bar ocupaban espacios diferenciados pero vinculados. Solitario, en el punto más austral de Montevideo, tímidamente rodeado por el faro, la casa de Juan Zorrilla, la cárcel y pocas construcciones más, fue en sus comienzos un almacén de barrio y un bar de pescadores.

Terminaba la Segunda Guerra Mundial y en el mostrador que se mantiene hasta hoy se acodaba Pepe Corvina, el pescador de la zona que protagonizó primero la canción de Enrique Estrázulas, inmortalizada por Alfredo Zitarrosa, y luego su exitosa novela. Hay quienes dicen que Carlos Gardel habría calentado el pico en el bar, antes de cruzar a tocar en el decrépito rancho “Siglo XX”. Y que Obdulio Varela contaba en sus mesas las hazañas del recordado triunfo celeste en el Maracaná.

Hasta 1993 estuvo en manos del pontevedrés Eladio Rial, recordado con mucho afecto por los vecinos. Ese año el bar cerró sus puertas para reabrir como pub y restaurante, pero manteniendo con mucho celo el mobiliario y la arquitectura original. Un sector del sótano que se habilitó como escenario de diversos espectáculos, continúa alimentando la bohemia del Tabaré, que cumplió 90 años en 2009 y fue elegido como uno de los mejores cien bares del mundo.

En la actualidad el Café y Bar Tabaré mantiene intacta su mística siendo un referente como Bar y Restaurante en Montevideo.

JOSÉ LUIS ZORRILLA DE SAN MARTÍN 154
TEL (598) 2712 3242MONTEVIDEO URUGUAY
LUNES A SÁBADO A PARTIR DE 19 hs
DOMINGO AL MEDIODÍA